Terror en la noche

 Me desperté en medio de la noche con un escalofrío recorriendo mi cuerpo. Miré a mi alrededor y todo parecía estar en su lugar, pero algo en el aire me hacía sentir incómoda. Traté de volver a dormir, pero cada vez que cerraba los ojos, una sensación de miedo se apoderaba de mí.

De repente, escuché un sonido. Era un ruido suave, pero constante, que provenía de la oscuridad. Me levanté de la cama y caminé hacia la puerta de mi habitación, pero algo en mi interior me decía que no abriera esa puerta.

El sonido se hizo más fuerte y sentí como si alguien o algo estuviera respirando detrás de mí. Me di vuelta y vi una figura oscura en la puerta de mi habitación. Era alta y delgada, y no podía ver su rostro, pero sabía que no era humano.

Traté de gritar, pero mi voz no salió. La figura comenzó a acercarse a mí lentamente, y sentí como si cada célula de mi cuerpo estuviera gritando en silencio.

De repente, la figura desapareció, y el sonido se detuvo. Me quedé allí, temblando, sin saber qué hacer. Sabía que algo estaba mal en esa casa, y que no podía quedarme allí por más tiempo.

Agarré mis cosas y salí corriendo de la casa, sin mirar atrás. Nunca supe qué era lo que estaba en esa casa, pero nunca volví allí de nuevo.

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